Just breathe…
Noviembre empezó con todo. Las dos últimas semanas, casi tres en realidad, han sido de mucho trabajo y muchas cosas más tanto propias como ajenas, tratando de robarle tiempo al tiempo para uno mismo, descansar, recobrar fuerzas y continuar. Siempre habrá una manera. La tiene que haber.
El pasado viernes fui a la trabajo como cualquier día, pensando en todas las cosa que tenía que hacer, miles, a fin de año nada funciona, nada cuadra, nada cierra y empiezo a creer que es algo karmático, uno termina acostumbrándose al ritmo frenético cargando su cajita particular de alegrías, pesares, preocupaciones y demás. Mientras subía por el ascensor con otros iguales a mi miré mi zapatos, se veían impecables y miré los de ellos. Los míos estaban mas lindos y brillantes; sonreí irónico, mi olfato se resintió de la reacción de los perfumes baratos sobre la piel sudada a esa hora de la mañana, el calor se hacía presente, y repasé mentalmente las cosas que tenía que hacer ese día y el fin de semana (eso incluía este blog, sus visitas y vosotros); cuando entré a la oficina me detuve un momento a ver la gran selva de cemento. Buenos Aires se veía imponente, como una bestia dormida dueña de una belleza suprema, la amé. Es un paisaje para mi ya acostumbrado nunca le presto atención, salvo hoy. Tomé la cámara y le hice una toma. Buenos Aires me sabía especial esa mañana.
Esa tarde recibí la llamada de Rafael que visitaba la ciudad por cosas de su trabajo, el es un buen amigo peruano contemporáneo con el cual tenemos mucho en común, hace unos años que no lo veía, la última vez que estuvo en Buenos Aires yo justo estaba de viaje pero logramos coincidir en otra parte de ésta América nuestra. Al salir del trabajo volví a ver el paisaje de la ciudad estaba bellísima. Fue muy bueno volverlo a ver, una cara vieja y conocida, charlamos mucho, nos pusimos al día de todo con unas buenas copas. Al día siguiente otro amigo nuestro, argentino, organizó un asado muy íntimo por la noche, algo muy tranquilo con otros amigos más en común, Rafael logró escapar de los compromisos obligatorios con su editorial y en verdad que se buscaba algo íntimo con otros amigos, algo muy tranquilo, casi familiar, lejos de las luces y el ruido. El clima era cálido, la tarde noche serena, estábamos a unos pocos kilómetros al norte de la Buenos Aires. Desde la terraza contemplaba la ciudad pintarse de esos colores particulares viviendo en su atardecer, una belleza, y el río de La Plata, mejor imposible.
— No hay duda que te gusta Buenos Aires, la amas — irrumpió un limeñísimo acento.
— Sí, y lo que no está en duda es que es una de las ciudades más bellas del mundo y ésta es mi casa, mi hogar, por ahora.
— Es verdad, totalmente de acuerdo, es preciosa — respondió volviendo a llenar de mi copa.
— Nunca entendí porque viniste a Buenos Aires, porque la elegiste y porque no regresaste a Madrid.
— Quizás por la misma razón por la cual tu te quedaste en Barcelona y no regresaste a Miami — soltó la carcajada — son cambios muy bruscos y necesarios como podrás ver.
— ¿Aún te piensas quedar, digo en Buenos Aires?, con todo lo que está pasando aquí y en el mundo, más aquí precisamente las cosas no están nada bien para la Argentina, parece como si se hubieran propuesto destruirse así mismo, la Argentina comiéndose a la Argentina, se viene un año muy difícil, ya sabes lo que se dice afuera y que lo acabo de comprobar yo ahora personalmente, es una verdadera pena...
— ¿Y dime cuando estuvieron realmente bien las cosas, cuando?…además Obama es el próximo presidente de USA, Obama todopoderoso nos salvará a todos de la crisis moral, financiera y todas las que haya, por supuesto eso incluye a éste país— respondí muy seriamente.
— Jajaja... es increíble el poder la de industria de la información. Han llevado al poder a un presidente negro y cambiaron la historia, justamente bajo la norma y ley del capitalismo ése que tanto critican... algo de impacto mundial.
— Me enternece Obama, su 'lindo' discurso, la forma tan estudiada, elaborada, producida, desde como levanta las manos, sus pausas, la manera de mirar a la gente y claro desde luego a los Obamaniacos... ésos me llenan de ternura aún mas, llenan sus blogs, diarios, revistas hasta libros al respecto con sus fanaticadas.
— Es cierto he tenido que leer cada cosa, me gusta que te de ternura, tu ternura es mortal.
— Igual yo, pero para saber y elegir hay que probar todos los sabores... ¿no?
— No se porqué me vino a la mente el tema de Ingrid Betancourt.
— Pero como no se te va a venir a la mente, si el impacto que tuvo Ingrid Betancourt fue mundial como el de la campaña de Obama a nivel de blogs y tecnologías en Internet, salvando las diferencias claro está, no hay punto de comparación en ese aspecto.
— ¿Y ahora?...
— Y ahora nada, ése es un ejemplo más de como son las cosas. Hasta la mona hizo un blog, o grupo en Facebook, colgó una foto de Ingrid Betancourt, rasgándose las vestiduras y gritando: ¡Liberanla ya!. Sin saber exactamente quien es ella, de donde viene y porqué está allí.
— Y se olvidaron de los demás, de todo, creo que nunca supieron o tomaron conciencia de lo que es las FARCS, increíble.
— Por eso yo no me uní a ningún grupo pro-liberación de ella, no colgué ni una foto en mi blog, ni grité ¡Libérenla ya! yo grité ¡Libérenlos ya! en plural, ¿Se entiende?. Y sí, colgaría la foto pero de los más de 700 secuestrados por la FARCS, por cada uno de ellos. Yo grité que los liberen pero un marcha que se organizó a nivel mundial, en persona. Asistí por la liberación de todos ellos no por una sola mujer que ni siquiera mereció ganar el premio Príncipe de Asturias. Ese premio se lo debieron de dar a todos los rehenes no a ella.
— Lo interesante es ver como todos se volvieron 'defensores de los derechos humanos' y 'conocedores' de las FARC'S y la realidad de Colombia.
— Eso fue muy divertido, por algo dicen que la ignorancia es atrevida yo diría que hasta divertida. Pero lo que me duele es que hay gente aún secuestrada, hay niños, hay más de los cuales ya nadie dice nada. Y gente piensa o cree que Colombia guerrilla, es FARC, es Ingrid Betancourt, es Narcotráfico. Colombia es mucho más que eso, mucho más...
— Acá hay mucho Colombiano ¿verdad?— me preguntó.
— Si, muchísimos... el otro día coincidimos en un restó con unos amigos, que gente más linda, la sonrisa sincera a flor de piel, con una transparencia sin igual, la alegría. No es una simpatía para ser simpático ¿Entiendes? es una simpatía natural que sale del alma y lo puedes ver en sus ojos.
— Y sus mujeres... son guapísimas.
— Ah, bueno, todas las mujeres son guapas, todas sin excepción...
— Pero que bien, ha aprendido todo el manual del tío Pérez de Cuellar, ¿Y Bermudez?...— entre más risas.
— Ahora está con Uribe, estuve en su fiesta de despedida y no hay embajador por ahora. No se que pasa en realidad creo que están esperando un tiempo o el fin de año o el fin de Uribe...
— Volviendo al tema Obama, estuve en New York y Washington durante las elecciones americanas. Me da envidia como esa gente vive con real fervor democrático sus proceso electoral apuntalado en un solo objetivo.
— Nosotros nos moriremos y nunca veremos esto en nuestras republiquetas bananeras, luego nos preguntamos porque uno está como está para al final buscar al eterno culpable. Estados Unidos, la CIA, el FBI, el FIM y un largo etcétera. Estos países siempre son y serán las víctimas, les gusta ese papel. Se la creen.
— Cierto, doloroso pero cierto...
— Pero, vamos hombre, la elección de Obama es algo histórico, sin precedentes, el presidente del país más poderoso del mundo es negro, es el mejor ejemplo de que USA es un gran país, el país y que se vive en los principios de la Democracia de forma real le ha dado una cachetada a Europa, la vieja Europa. ¿Veremos un presidente negro en Francia, Inglaterra, España o Italia?. Eso es un imposible. Por Europa... bueno, tu sabes como es Europa entre otros factores no menos importantes.
— Espero que Obama lo haga bien aunque me parece que se pasará al lado oscuro... ¿A propósito leíste el libro de Obama?
— También espero que Obama lo haga bien, en serio te lo digo, eh, fuera de todo cinismo. ¿Libro? ¿Cuál libro?, pero de política no opino, te lo dije, jajaja... además debes saber ya cual es mi opinión.
— Si pero me gusta escucharla a tu estilo, con esa ternura que emana de ti…
— En efecto, su libro es otra ternura, deja en evidencia su visión tan naife del mundo, punto. ¡Basta de política!— exclamé — Soy una bestia, que cosas me estas haciendo decir, yo de política no se nada, mejor ni meterse y mira como hablo burrada y media. Por eso ese tema se lo dejo a los grandes 'sabios', omnipresentes del conocimiento político-económico-social-cultural mundial y de los otros planetas y las otras galaxias también— volví a decir muy seriamente — a ésos 'sabios' los encuentras a un sólo clic y hay en demasía hasta el empacho, con su aire se solemnidad y de saber y ver todo. Yo solo soy un morochito cualquiera que vive para pagar sus cuentas al mes o mejor dicho sobrevive porque viste que todo está tan caro hoy; ¡Qué caro el kilo de tomate!¡uf!, insoportable, peor con la crisis me quedaré pronto sin trabajo— y se volvió a partir de risa.
Vimos más fotos de nuestros viajes, familias y amigos, recordando, riendo de la escasez de pelos de unos, sobrepeso de otros y que ya no hay solteros.
— ¿Y el Perú, lo extrañas?— me preguntó.
— ¿A caso tu lo extrañas?, siempre me preguntas lo mismo cada vez que nos vemos voy a pensar que tu si lo extrañas y mucho.
— ¿Como es el desarraigo, no?— me respondió después de una pausa prolongada como si mascara sentimientos e ideas.
— No se lo que es esa palabra, desarraigo. No la identifico. Lo cual no quiera decir que no ame a mi país, en cualquier momento puedo regresar.
— No es eso, Ram. Yo tampoco lo siento. Me refiero al hecho de que como uno se incorpora a la realidad social y cultural de cada país o ciudad donde estas. Con una asombrosa rapidez, como si fuera algo muy natural en uno. No todos lo pueden lograr, hay gente que tiene años viviendo en otro país que no es el suyo y aún no se encuentran. Quisiera hacer un libro al respecto.
— Nunca me fije en eso, ahora que lo mencionas, digamos que hemos desarrollado cierto grado de 'ductilidad'. Pero también tienes que ver a donde vas, como vas y de donde, entre otras hierbas... y volvemos al principio de esta charla— ahora era yo el que le preguntaba certero — A ver dime, ¿Por qué elegiste Barcelona y no México o Santiago de Chile?
— Chile, era un niño y fue demasiado traumático para mi... — me respondió a la vez que apretaba los labios, noté como se tensaba.
—¿Entonces?.
— Entonces es porque somos diferentes, Ram.
— Ah no se, yo no me veo diferente. Tengo dos ojos, una boca, dos brazos, dos piernas, dos bolas y un pene, en mi pleno uso de facultades mentales y físicas. ¿Tu tienes tres o cuatro bolas o te cambiaste de sexo que te piensas diferente?.
— Jajaja, por eso me gusta hablar contigo. Pero sabes a lo que me refiero.
— Y tienes que aprender a vivir así, no hay de otra.
— Por eso dejaste todo y paraste la mano, ¿verdad?.
— Paré para estar tranquilo. Punto.
— Lo bueno es que tienes una profesión que te ayuda mucho en cualquier parte.
— ¿Sí?, Encuéntrame trabajo entonces porque estoy podrido donde estoy y la competencia es fuerte— le dije sonriendo— la tuya también Rafa, pero olvídate de ganar el Novel, mira al tío Varguitas tantos años y nada, es un real injusticia.
— Jajaja, no he pensado en eso aún, el tío Mario estuvo por acá lo leí por allí.
— Sí, vino a promocionar una serie de libros que publicará el Clarín.
Volvimos hacer una pausa, contemplando la belleza de la ciudad a lo lejos y los atardeceres únicos y de particular belleza en esta parte del mundo.
— ¿Te das cuenta de lo que hemos charlado ayer y ahora?— me preguntó.
— Sí, ¿y?
— ¡Nos estamos haciendo viejos, Ram! además convengamos que ha sido una charla de dos niños 'bien', egoístas, sin ninguna sensibilidad social, preocupados por nosotros mismos, sus viajes, chicos de la ultra derecha oligárquica, ¿Está de moda, no?, el furor de la temporada.
— Pero de donde sacas todo eso, ¿Te cortas el pelo la misma peluquería que Evo Morales o te fuiste a comer arepas con Hugo Chávez?... ¿te emborrachaste mal, tan pronto?.
— No se, creo que leer mucho sobre estos remedos de 'socialistas', 'izquierdistas', 'defensores de los derechos humanos', 'salvadores del planeta', sus formulas trasnochadas y los discursos de Obama me están afectando, seriamente jajaja, por eso somos diferentes, Ram...
— Y dale con lo mismo, wrong impression! . Diferente tu, yo ahora mismo puedo salir de acá, tomar mi colectivo en la esquina, bajar en la costanera, comerme un choripan; no mejor dos el abuelito que los vende allí los hace muy ricos; y volver a tomar mi colectivo para estar en casa. Repito, soy un morochito, cualquiera, de a pie, que solo trabaja para pagar las cuentas...
— Sí, claro, claro pero pides tu choripan con tu british accent— después de una pausa continuó— Regresa a Madrid, Ram, regresa.
— Pero si ya pareces mi madre con el temita ése.
— A propósito la vi muy bien, espléndida...
— Sabes que de mi madre no hablo, es un tema que evito.
— Discúlpame lo se, lo olvidé, pero regresa antes que sea demasiado tarde, aún estás en la edad.
— Aquí está mi casa, Rafael.
— ¿Estas enamorado, entonces?. Eso pasa, que estas enamorado, seguro...
— Sabes que las personas como yo no nos podemos enamorar...
— Eso si sonó dramático y totalmente huachafo— dijo eso y nos reímos más.
— No sabes la gracia que me hace escuchar esa palabra, divertidísimo.
— ¿Viajarás para estas vacaciones a donde irás?.
— Te contestaré como siempre : "Lo que se ha de hacer no se ha de decir".
— Siempre tienes que tener la última palabra, con ese misterio, siempre y con ese cinismo…
Nos dimos la vuelta para volver con los demás y Lola gritó desde el otro extremo y levantando las manos desesperada.
— ¡Hello!. Aquí es la fiesta y Rafa, deja al negro en paz que si no lo convencí yo tu no lo harás.
— ¡Complot! ah no, así no, mañana mismo me regreso a mi choza frente al mar en Perú y se acabó la historia— exclamé y todos nos reímos.
— Chicos, chicos miren lo que tengo acá es para morirse— intervino Lola, grandilocuente como siempre, acercándose a la consola de música y abriendo los ojos como plato.
Soltó la música, le subió el volumen y los tres la reconocimos en el acto y gritamos al unísono:
— ¡Bruselas! ¡El festival de jazz en Bruselas!
— ¡Dios mío!, año dos mil y ... ¿Cuánto?— pregunté a la vez que movía mi cuerpo al ritmo de la música.
— Negro, no le pongas fecha que arruinas el momento— reclamó Lola sin parar de contornearse como boa.
— ¡Mierda! ¡Éramos tan jóvenes!— remató Rafael.
Nos quedamos así, bailando, conversando y recordando aquel tiempo, con la clara impresión de que el tiempo no pasa en vano pero que aún vivimos y morimos por nuestras convicciones y que vivimos a nuestro aire.
Antes: Ésta era la vista desde mi anterior oficina en Perú a 4500 msnm.
Hoy: Ésta es la vista desde mi actual oficina a 25 msnm.
No quiero dejar pasar el momento y agradecerles sus emails y mensajes por mi ausencia, muchas gracias por su preocupación y afecto.
©RAMMSES
Fotos © Rammses.
Música : Get Into My Groove – The Incognito.